Pesamos todos los ingredientes por separado.
Mezclamos en un recipiente los 10 gramos de levadura y los 180 gr de agua, diluimos muy bien.
En otro bol unimos la harina de trigo y la sal, agregamos los líquidos y mezclamos hasta conseguir una preparación con textura de masa.
Agregamos la mantequilla y el azúcar. Este proceso es muy largo y tedioso, hay que ser muy pacientes ya que la masa va a perder fuerza y practicamente estamos empezando desde cero. No es necesario agregar más harina, solo hay que amasar con muchas ganas.
Cuando obtenemos una bola de masa homogénea que pase el test del gluten, debemos dejarla tapada para que realice su fermentación inicial que durará 90 minutos (1.5 horas).
A la mitad de la fermentación, y como es ya costumbre en los panes, vamos a desgasificar.
Ya terminada la fermentacion inicial, estiramos la masa en forma de rectángulo y agregamos, bien distribuidos, todos los frutos secos y las frutas confitadas.
Enrollamos cerrando y hacemos un cilindro, cortamos rebanadas y las colocamos encima de la mesa, cada rebanada encima de la otra, repetimos esto dos veces. El objetivo es distribuir bien el relleno para garantizar que cada trozo tenga algo de masa a su alrededor.
Hacemos una bola y dejamos reposar el pastón unos minutos.
Una vez reposado, vamos aplastando un poco con el rodillo y doblamos como cuando cerramos un cuaderno, le damos la forma correspondiente y lo tapamos para que fermente.
La fermentación final durará aproximadamente 45 minutos. Dependiendo de la temperatura ambiental este proceso puede ser mas rápido o más lento. Hay que estar atento a estos detalles.
Precalentamos el horno a 200º C o 392º F.
Ya fermentado, introducimos al horno y bajamos la temperatura a 180º C o 356º F, cocemos por 15 minutos.
Pasados los 15 minutos bajamos la temperatura a 160º C o 320º F y vamos a hornear por 30 minutos.
Justo antes de que salga del horno, debemos derretir aproximadamente 50 gramos de mantequilla y con la ayuda de una brocha vamos a pintar nuestro pan hasta agotar toda la mantequilla, la idea es hacer una capa que lo cubra.
También podemos esperar a que enfrie y así será más fácil colocar la mantequilla, ya que no se va a solidificar tan rápido y no vamos a tener ningún goteo.
Con la ayuda de un colador, vamos a cubrir el stollen con una capa generosa de azúcar en polvo, el objetivo es que la superficie quede totalmente blanca.
La tradición señala que hay que dejar que el stollen madure como mínimo tres o cuatro semanas. Para dejarlo madurar solo debemos meterlo en una bolsa de pan y cubrirlo con un paño limpio.
Una vez pasado este tiempo, podemos comerlo con una taza de leche caliente.