Precalentar el horno a 200º. Engrasar el molde con la ayuda de una
brocha y suficiente mantequilla, esparcir la harina hasta cubrir bien y
luego retirar el exceso golpeando suavemente el molde.
En un bol, batir la mantequilla o la margarina con el azúcar, el resultado tiene que ser una preparación cremosa y blanquecina, no deben quedar granos visibles de azúcar. Este proceso es conocido como cremar la mantequilla.
Agregar los huevos uno por uno, a velocidad baja-media para emulsionar bien y evitar que se corte la mezcla.
Agregar la harina por partes y continuar batiendo (pasar por un tamiz o colador para garantizar que no existan grumos,
Una vez esté la mezcla preparada, colocar en el molde y meter en el horno bajando la temperatura a 180º. Hornear entre 25 - 35 minutos o hasta que la pinchemos con un palillo y este salga seco.
NOTA: Es muy importante NO ABRIR EL HORNO durante los primeros 20 minutos de cocción.